Logra vivir con sus pulmones trabajando al 20%, gracias al poder de las oraciones

Se salva despues de Orar

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Gilberto Renadi, su historia nos enseña lo importante de la fe en Dios.

Después de enfermarse de coronavirus (Covid-19), los doctores le habías pronosticado una muerte rápida.

Los doctores le dijeron que solo un milagro lo podría salvar de la muerte.

María Cristiana, la pareja de Renadi, dio a  conocer que su esposo presentaba los síntomas más comunes de la enfermedad.

«Solo tenía tos, no tenía fiebre, pérdida del gusto, nada. Solo mucha tos. Fue al Centro Médico donde le hicieron la prueba y el 15 de julio ya estaba en aislamiento», dijo de acuerdo con Gospel Mais.

«Al día siguiente tuvo que regresar al Centro Médico y ya usaba oxígeno y el 17 fue trasladado al Hospital do Rocío. Según los médicos, en la tomografía que le realizaron, el 80% del pulmón estaba comprometido», agregó.

Al pasar de los días, la salud de Gilberto empeoraba cada día más.

El coronavirus (Covid-19) enfermo los pulmones; razón por la que necesitó ser ingresado a la Unidad de Cuidados Intensivos.

Se le informó a la familia de su estado grave y que se le realizó una traqueotomía para tratar de facilitarle la respiración.

«Cuando fui al hospital y los médicos me hablaron por teléfono, solo hablaron lo básico, la gravedad. Fue un momento de angustia, de una aflicción sin igual. El equipo que lo cuidó dejó muy claro que solo un milagro lo salvaría y eso es lo que pasó», comentó Cristiana.

54 días transcurrieron y Gilberto estuvo hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Gil, como lo llaman sus amigos, ya presentaba más complicaciones.

La enfermedad había avanzado tanto que presentaba una mancha en el cerebro y fibrosis pulmonar.

A pesar de todo esto, su esposa y familiares, mantuvieron constantes oraciones por él.

Al llegar al día 60, su salud, milagrosamente presentaba una mejoría repentina, los doctores no se explicaban este cambio.

Una semana después, fue dado de alta y recuperado en un 85% de la enfermedad y de los daños que presentaba,

«Este momento fue muy difícil. Pero gracias a la fe, hoy está aquí en casa y lo estoy cuidando, ya que todavía está débil y usa una traqueotomía. Habla un poco, pero tengo fe en que volverá a estar al 100%», dijo la mujer.

Los familiares de Gilberto no tienen la menor duda de que fue la mano de Dios quien obró en su vida para sanidad.

«Sabía que estaba viendo el milagro de Dios frente a mí», recuerda la esposa. «Agradezco a todos los que oraron por él, sé que había mucha gente».